Pensé que no era el momento… hasta que entendí que sí podía
Durante mucho tiempo quise operarme.
No era un impulso. Era algo que llevaba guardado, pensando en silencio.
Estaba ansiosa por cambiar mi apariencia, pero también tenía miedo. No solo al resultado. Tenía miedo a equivocarme, a no elegir bien, a empezar algo que no pudiera sostener.
Uno cree que el obstáculo es el procedimiento.
En realidad, el obstáculo es no saber si el proceso completo es para uno.
El miedo no era al quirófano
Lo que más me generaba resistencia era pensar:
¿Y si los resultados no son los que espero?
¿Y si después me arrepiento?
Necesitaba sentir claridad. Necesitaba sentir que no estaba sola.
Cuando llegué al equipo, lo primero que noté fue la disposición de explicarme todo. Sin afán. Sin presión. Eso, aunque suene simple, cambia todo.
Entender que sí era posible
Antes de pensar en fechas o decisiones definitivas, entendí algo que no había considerado: podía organizar el proceso paso a paso.
Ahí fue donde apareció CiruFácil. No como algo complicado, sino como una manera de ordenar lo que para mí era una duda grande. Me dio tranquilidad saber que no tenía que resolver todo de golpe, que podía estructurarlo de forma consciente.
Sentí que el proceso dejaba de ser abrumador.
Y cuando eso pasa, uno empieza a respirar distinto.
Sentirme acompañada, de verdad
Luego vino la valoración y el acompañamiento del equipo asignado por Colombia Plastic Esthetic International.
No sentí que me estuvieran vendiendo algo. Sentí que estaban evaluando mi caso con calma, que querían entender qué esperaba yo.
Lo que más me dio confianza fue la claridad. La forma en que me hablaban. La seguridad. No hubo exageraciones ni promesas irreales. Hubo profesionalismo.
Y eso fue lo que me permitió decidir.
El día de la cirugía
Recuerdo ese día con tranquilidad. Desde que llegué hasta que terminó, sentí que todo estaba organizado.
Había nervios, claro. Pero no había caos.
Sentí que estaba en las mejores manos, que cada persona sabía exactamente qué hacer y que yo solo tenía que confiar.
Y confié.
La recuperación
Algo que no imaginaba era lo acompañada que me sentiría después. Siempre hubo alguien pendiente de mí. Desde ayudarme a levantarme hasta responder mensajes cuando tenía dudas pequeñas que para mí eran enormes.
Eso hace la diferencia.
Mi recuperación fue mejor de lo que esperaba. Y más allá del cambio físico, lo que realmente cambió fue cómo me siento conmigo misma.
Más confianza.
Más seguridad.
Más tranquilidad.
Mirar atrás
Si pudiera volver al momento en que dudaba, me diría algo muy simple: confía.
Porque a veces no se trata solo de querer operarse. Se trata de encontrar un proceso donde todo tenga sentido, donde cada paso esté conectado y donde uno se sienta acompañado.
Así fue para mí.
Si estás pensando en empezar
Tal vez estás en el punto donde yo estuve.
Con ganas, pero con dudas.
No tienes que tener todas las respuestas hoy.
A veces solo necesitas dar el primer paso y pedir información.
Así empezó mi proceso.
Si quieres comenzar de la misma manera, puedes dejar tus datos aquí y recibir orientación inicial, sin presión y con claridad.
👉 Solicita tu valoración inicial aquí
Completa nuestro formulario y uno de nuestros asesores especializados en pacientes internacionales se pondrá en contacto contigo para orientarte según tu caso, tu país de origen y tus objetivos.





